Estos días me siento muy raro, todo el mundo empieza el “cole”, mi hermano empieza el cole, mi madre, la Universidad, el hijo del vecino empieza el Bachillerato… pero yo ya no empiezo nada.
Es el primer año que no “empiezo el cole” por estas fechas, siento que ya ha pasado una época: la época de estudiar? espero que no, recuerdo otros años, con una sensación extraña: amargura tremenda por culpa de ‘empezar’ el cole, y una emoción ante los nuevos retos: nunca llegué a pensar que extrañaría esa sensación, compañeros nuevos, materias nuevas, clase nueva, ropa nueva, mochila nueva, estuche nuevo… no dejaba de representar una rotura, un paso adelante: un año más, un año atrás.
El síndrome post-traumatico (dícese de la minidepresión que pilla uno cuando vuelve de sus vacaciones y se reincorpora a sus quehaceres diarios, eso para el que haya tenido vacaciones ;claro), la amargura de volver a hincar los codos, madrugar, aguantar a los profes, pero también la emoción de lo nuevo, retos hasta entonces desconocidos, nuevas fronteras, cada año más lejanas.
En fin, espero no deprimirme mucho con este tema, de hecho empezaré otro superintensivo de inglés en octubre (de lunes a viernes de 7 de la tarde a 10 de la noche) que tiene fecha de inicio pero no de final: cuando me saque el First? cuando me canse? cuando me arruine? eso ya lo veremos, pero dejar de estudiar? ni de coña